
El paisaje urbano junto con el paisaje de naturaleza es uno de los temas más fotografiados, tanto por fotógrafos profesionales como por aficionados. Existe un sinfín de sub-temas interesantes para tener en cuanta y mejorar sustancialmente la belleza de nuestras tomas.
Para que un paisaje urbano destaque por sí mismo, es fundamental saber ver y observar la luz. Mediante un buen uso podemos transmitir que un edificio y espacio sin mayor encanto adquiera presencia. La observación es primordial. En el caso de grandes espacios urbanos donde nosotros no podemos mover la luz ni el lugar, es fundamental observar, mira el sol, sabe dónde está el norte, cómo puede variar la sobra, caminar, mirar y observar, luego obturar.


El paisaje urbano ofrece una inmensa variedad de temas, pero el fotógrafo, en la medida de lo posible, debe simplificarlos; debe tener muy claro qué es lo que busca y qué tipo de foto desea registrar. La magia de todo buen fotógrafo es sabe recortar la realidad que nos rodea. La cámara sólo tiene un pequeño marco dentro del cual debemos saber utilizar la tijera imaginaria de formato cuadrado o rectangular.


A diferencia del paisaje natural, el paisaje urbano es un espacio acotado, por lo tanto debe hacerse el ejercicio previo de mirar hacia arriba y mirar hacia abajo: adelantarse o retroceder; agacharse o subirse; utilizar un buen gran angular para pequeños espacios o un buen tele para destacar un detalle lejano. Para logra una buena foto hay un sinfín de combinaciones que debemos manejar.
Fuente original del texto (Vicente Viola) :
aki